El Partido Justicialista (PJ) de Corrientes atraviesa un nuevo capítulo de fractura interna tras la confirmación de que el dirigente Alejandro Karlen y su espacio «Primero mi Provincia» se sumarán a la alianza oficialista Vamos Corrientes , liderada por el gobernador radical Gustavo Valdés .
Frente a esta movida política, el PJ provincial respondió con firmeza a través de un comunicado oficial emitido este viernes , en el que reafirmó su papel como principal fuerza opositora en la provincia y negó rotundamente cualquier tipo de acuerdo con el Gobierno local.
“No existen los peronistas con Valdés”
Con un tono categórico, el documento firmado por las autoridades partidarias afirma:
«No existen los peronistas con Valdés, en todo caso son nuevos afiliados radicales. Son personas con convicciones endebles que en el peronismo tienen un solo nombre:traidores«.
El texto también apunta directamente contra quienes, según el PJ, evitaron deliberadamente participar de los procesos internos del partido:
“Está claro que algunos privilegian sus intereses personales por sobre el bienestar de su comunidad y que otros eligieron no participar del proceso democrático interno porque, evidentemente, tenían premeditado traicionar”.
Además, advirtieron que los dirigentes que actuaron por fuera de la estructura partidaria podrían ser sancionados disciplinariamente , de acuerdo con lo establecido en la Carta Orgánica del partido.
Karlen: “El peronismo nos proscribió”
En declaraciones al medio Hoja de Ruta , Alejandro Karlen confirmó la creación del espacio «Primero mi Provincia» , con la intención de integrarse plenamente a Vamos Corrientes , la alianza liderada por Valdés.
«Nosotros veníamos conversando con Gustavo Valdés después de que el peronismo nos cerró las puertas y nos proscribió. Él nos invitó a ser parte del frente», afirmó.
Karlen también remarcó que su espacio tiene presencia territorial en 52 municipios , incluyendo intendencias y viceintendencias, lo que refuerza el impacto político de su alejamiento del PJ.
“Valdés tiene la apertura que Corrientes necesita”, sentenció el dirigente.
Un reacomodamiento en medio de la tensión electoral
La situación pone en evidencia el momento crítico del peronismo correntino , marcado por tensiones internas, falta de consenso y pérdida de referentes. Mientras el oficialismo provincial consolida una estrategia de ampliación hacia sectores del justicialismo disidente, el PJ intenta preservar su identidad y su rol de opositor con un discurso de firmeza, aunque cada vez con menos peso territorial.
La reacción ante estos movimientos sugiere que el peronismo intentará cerrar filas y disciplinar a quienes deciden abandonar la estructura formal del partido. Sin embargo, el desafío es mayúsculo: contener a una militancia desencantada , reorganizar liderazgos y recuperar presencia real en un mapa político donde el oficialismo radical parece cada vez más consolidado.