Curtis Sliwa, fundador del grupo Guardian Angels y figura habitual del ambiente político local, encara su segundo intento por llegar a la alcaldía. A diferencia de sus rivales, no tiene que defender un legado ni justificar una caída en popularidad, pero sí enfrenta el desafío de que lo vean como un candidato serio en una ciudad demócrata.
En conversación con Politico, el consultor E. O’Brien Murray consideró que Sliwa necesita mostrarse “como un líder confiable, sin perder su carisma”. Para ello, incluso recomendó que aparezca sin su icónica boina roja, símbolo de su pasado en las patrullas urbanas, “para que la gente lo vea como un político de verdad”.