WASHINGTON.- En una nueva señal de que la escalada de la guerra en Medio Oriente está lejos de terminar, las fuerzas de Estados Unidos lanzaron este viernes un operativo de búsqueda de dos pilotos de un caza norteamericano que fue derribado por las defensas aéreas del Ejército iraní, en el primer caso conocido de un jet militar estadounidense que cae dentro del territorio del país persa en los 35 días que lleva el conflicto bélico.
El operativo de búsqueda fue confirmado por funcionarios -bajo condición de anonimato- a medios norteamericanos, mientras se espera una confirmación oficial del Pentágono. El derribo se produjo en el sur de Irán, y la aeronave parecía ser un F-15E de la Fuerza Aérea, a juzgar por las declaraciones de los funcionarios y las imágenes de los restos difundidas por los medios estatales iraníes.
Por su parte, el Ejército iraní también lanzó una operación de búsqueda de los pilotos, informó la agencia de noticias oficial Fars. En una cadena pública, incluso, se instó a los iraníes a entregar a cualquier “piloto enemigo” a la policía a cambio de una “valiosa recompensa”.
El destino de los dos pilotos del jet permanecía incierto, mientras las autoridades estadounidenses apuran la operación de búsqueda y rescate antes de que Irán pudiera dar con los efectivos en caso de que hubieran sobrevivido.
Este incidente marca la pérdida del cuarto F-15 desde el inicio de la guerra. A principios de marzo, personal kuwaití derribó por error tres de estos cazas. Los seis miembros de la tripulación lograron eyectarse y fueron recuperados sanos y salvos.
Hasta el momento, 13 miembros de las fuerzas estadounidenses murieron como resultado de la Operación Furia Épica, el nombre que la administración de Donald Trump dio a la ofensiva contra Irán. Siete fallecieron a consecuencia de fuego hostil, y seis perdieron la vida en un accidente aéreo. Unos 370 efectivos resultaron heridos durante el conflicto, según los recuentos públicos.