Gane quien gane, el ganador de la segunda vuelta estará obligado a intentar establecer alianzas en la Asamblea Legislativa de Bolivia. Rodrigo Paz Pereira y su agrupación política, el Partido Demócrata Cristiano (PDC), cuentan con la llave del Legislativo al controlar el 39% de los escaños, mientras que Quiroga y su alianza de derecha se ven más obligados a negociar, con un 30% de los asientos parlamentarios. El Movimiento Al Socialismo (MAS), en cambio, cuenta tan sólo con 10 de los 166 escaños .
Quiroga “deberá conformar mayormente una negociación en el terreno de la Asamblea porque tiene minoría y debe pactar para aplicar sus medidas de ajuste”, explicó la analista Verónica Rocha. Paz, en cambio, “tiene el camino allanado porque tiene la mayoría. Y con un acercamiento con Samuel Doria Medina [el empresario que logró el tercer lugar en primera vuelta] puede alcanzar una mayoría suficiente” para encarar su agenda de reformas, según Rocha.