Tomás Etcheverry afronta uno de los mayores desafíos de su carrera en el Masters 1000 de Montecarlo: se mide con Carlos Alcaraz, número 1 del mundo, por un lugar en los cuartos de final. El platense llega en alza tras una trabajada remontada en la ronda anterior y busca dar el golpe ante el principal candidato al título en la antesala de Roland Garros.
Es el primer duelo en el Tour ante el español. Solo se habían encontrado en 2020 en el Challenger de Trieste, donde Alcaraz se impuso en dos sets. Además, Charly exhibe un dominio marcado frente a tenistas de la Argentina. Desde su debut como profesional en 2018, registra un balance de 21 triunfos y apenas dos derrotas ante jugadores argentinos. Las únicas caídas fueron ante Federico Coria, en los octavos de final de Río de Janeiro 2020, y frente a Marco Trungelliti, en un Challenger en Gran Canaria en 2021.
El duelo empezó con un Alcaraz atacando y jugando adelantado. En apenas los dos primeros minutos, el español ya le había quebrado al argentino. Arrancó sumando ocho puntos consecutivos, con una doble falta del platense, y se puso rápidamente 2-0 arriba. Al tirarse más atrás, Etcheverry empezó a generar los primeros errores en el rival y sumar sus primeros puntos en el encuentro, aunque sin lograr revertir la tendencia.
De todos modos, en el primer set se mantuvo la superioridad del español. El argentino volvió a mostrar dificultades con el saque, incluso con dos dobles faltas seguidas que llevaron a otros dos nuevos quiebres de su rival. Sin ceder la iniciativa, el español se quedó con el parcial por 6-1 y marcó la clara diferencia que se preveía en el inicio del duelo.
En el segundo set, Tomás Etcheverry logró quebrarle el saque a Carlos Alcaraz por primera vez en el partido y, a partir de allí, mostró sus mejores pasajes. Con mayor solidez, buenas devoluciones y aprovechando algunos errores del español, se puso 3-1 arriba. En un tramo inesperado, con el número 1 del mundo impreciso, el argentino volvió a quebrar y estiró la ventaja hasta el 4-1, en su mejor momento del encuentro.
Con su potencia habitual y su fortaleza mental, Alcaraz reaccionó y logró recuperar uno de los quiebres para seguir en el partido. Luego sostuvo su servicio y achicó la diferencia. Incluso quedó cerca de quebrar nuevamente, pero Etcheverry resistió en un game exigente y logró sostener su saque para mantenerse arriba 5-3, en un tramo de máxima tensión.
Jugándole de igual a igual, por momentos mejor, logró extender el suspenso y estirar un partido que en la previa parecía que se definiría rápido. Se quedó 6-4 el segundo y forzó el tercer set.
¿Cómo llegaron al duelo de octavos?
El argentino, ubicado en el puesto 30 del ranking, construyó su acceso a los octavos de final con una victoria de carácter frente al francés Térence Atmane. Luego de ceder el primer set, logró recomponerse con solidez desde el fondo de la cancha y terminó por imponerse en tres parciales. Con 24 años, el platense fue campeón en el verano del ATP 500 de Río de Janeiro. Viene de obtener un gran triunfo en el debut en el certamen ante el búlgaro Grigor Dimitrov, exnúmero 10 del mundo.
Del otro lado está el defensor del título, Carlos Alcaraz, que comenzó su camino en Montecarlo directamente en la segunda ronda y resolvió su presentación con contundencia. El español venció al argentino Sebastián Báez por 6-1 y 6-2, con una actuación dominante que ratificó su condición de máximo favorito en el certamen. El número uno del mundo tiene un calendario cargado y objetivos ambiciosos en polvo de ladrillo: confirmó su presencia en Barcelona, Madrid y Roma, en una secuencia exigente que tiene como meta final Roland Garros.