Karachi, Pakistán.- Un tren a punto de partir suscita la despedida. Sobresale la mano del hombre en el andén que saluda a algunos de esos niños que se asoman por la ventanilla y también con sus manitos dicen adiós. Toda partida indica una separación. Pero en este caso, los rostros sonrientes de los niños demuestran que se inicia el viaje con felicidad, pues todos van rumbo a las celebraciones de Eid al-Fitr, fiesta que marca el fin del mes de Ramadán, el mes del ayuno, de la purificación y de la renovación espiritual. Desde las grandes urbes, como Karachi, masivamente se dirigen a sus pueblos de origen a celebrar entre el 19 y el 20 de marzo con sus familias esta gran festividad de la comunidad musulmana. Los espera el reencuentro con sus seres queridos, las ceremonias de oración y luego las comidas y regalos en casas de parientes y amigos. Por eso estas caras contentas: saben que a su llegada los espera una enorme alegría.
Festividades
10
post anterior