En paralelo, Israel volvió a atacar al Líbano. Al menos 11 personas murieron en una serie de bombardeos en distintas zonas del país, en una de las jornadas más violentas desde el inicio de los enfrentamientos con Hezbollah. El episodio más grave ocurrió en Kfarhata, en el sur, donde un ataque dejó siete muertos, entre ellos un niño de cuatro años, según el Ministerio de Salud libanés.
En tanto, en Jerusalén, videos captados por CNN mostraron misiles cruzando el cielo en la madrugada de este lunes. Las Fuerzas de Defensa de Israel habían advertido previamente sobre lanzamientos desde Irán y señalaron que los sistemas de defensa están operando para interceptar los proyectiles. Horas después, informaron que ya se podían abandonar los refugios.