Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores del país del Golfo afirmó que los ataques de Irán contra su principal instalación gasífera, en la costa norte del país, constituyen una “amenaza directa a su seguridad nacional”.
“Qatar expresa su firme condena y denuncia el brutal ataque iraní contra la ciudad industrial de Ras Laffan y considera esta agresión como una peligrosa escalada, una flagrante violación de su soberanía y una amenaza directa a su seguridad nacional”, señaló la cancillería qatarí en un comunicado. En una declaración oficial, el vocero subrayó la necesidad de evitar ataques contra infraestructuras vitales.
Emiratos Árabes Unidos expresó una preocupación similar y pidió moderación, en un contexto en el que la región enfrenta la posibilidad de una expansión del conflicto.
QatarEnergy informó que hubo daños significativos, aunque todos los trabajadores fueron localizados y no se registraron víctimas, según el último balance oficial.
La empresa energética precisó además que equipos de emergencia fueron desplegados de inmediato para controlar los incendios generados por los misiles, en un ataque que calificó como directo contra Ras Laffan Industrial City. La entidad confirmó que todo el personal está a salvo, aunque la referencia a “daños extensos” refuerza la gravedad del episodio.