LONDRES.– En medio de la creciente crisis energética global, Gran Bretaña encabezó este jueves una ofensiva diplomática para intentar destrabar el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo y gas natural licuado que permanece prácticamente paralizada por el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. Más de 40 países participaron de una reunión virtual convocada por Londres y coincidieron en exigir la “la apertura inmediata e incondicional” del paso marítimo.
Asistieron a la reunión representantes de Francia, Alemania, Países Bajos, Japón, Canadá, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Chile o Emiratos Árabes Unidos.