Una extensa perturbación fría comenzará a reorganizar el clima en California a partir del fin de semana y marcará el inicio de un período prolongado de precipitaciones y nevadas en zonas montañosas. Aunque los días previos se mantuvieron relativamente estables, el panorama cambiará desde el viernes y, especialmente, desde el domingo por la noche.
El área cubierta por la oficina del Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) en Sacramento será una de las primeras en notar el cambio de patrón. Tras una pausa de precipitaciones hacia el viernes, el organismo anticipó la llegada de un sistema “más húmedo y frío” entre el fin de semana y comienzos de la semana próxima.
La nieve se concentrará principalmente en montaña y aumentará progresivamente:
El NWS advirtió que el período más intenso se dará entre la noche del domingo y comienzos de la próxima semana, cuando coincidirán precipitaciones generalizadas y aire más frío. Esto podría provocar “impactos de viaje moderados a mayores en montaña”, especialmente en rutas de la Sierra Nevada.
Más al sur, la oficina del NWS en Hanford describió un escenario similar pero concentrado en la Sierra Nevada central. El sistema será más activo desde el domingo por la noche y continuará durante varios días, lo que aportará nuevas rondas de precipitación.
En este sector, la nieve podría acumularse rápidamente en pocas horas:
El pronóstico también señala temperaturas por debajo del promedio en los días posteriores al ingreso del sistema. En términos generales, el organismo indicó que existe acuerdo entre modelos climáticos sobre un período más frío y húmedo en el oeste de Estados Unidos durante la próxima semana.
La región del sur costero tendrá inicialmente un ambiente seco y más templado, pero el escenario cambiará a partir del domingo. Según la oficina del NWS en Los Ángeles/Oxnard, al menos tres sistemas atravesarán el área.
El primero será el más fuerte:
Luego ingresará aire más frío:
Aunque no se especifican acumulaciones exactas, el organismo señaló que el evento podría generar impactos hidrológicos habituales —agua acumulada en caminos y pequeños deslizamientos— y nevadas importantes en sectores elevados.
La oficina del NWS en San Diego anticipa uno de los escenarios más completos: nieve, lluvia generalizada y viento desde el domingo hasta inicios de la semana. El sistema estará asociado a un flujo húmedo tipo río atmosférico, pero más frío que otros eventos del invierno.
La cota de nieve durante la precipitación más intensa se ubicará entre 5500 y 6500 pies (1676 a 1981 metros), con probabilidades posteriores de descender a 4000 pies (1219 metros) o menos en sistemas posteriores.