Si se toman en cuenta los cálculos del Gobierno, quedan solo 13 días para llevar la reforma laboral al recinto del Senado, porque en Balcarce 50 siguen firmes con la idea de que eso se haga el 11 de febrero próximo. Pero, aunque las conversaciones siguen abiertas, el debate por el momento se trabó.
Más allá de que el ministro del Interior, Diego Santilli, va y escucha a los gobernadores -como hizo este jueves al mediodía con los del norte, que se reunieron en Buenos Aires, antes de venir a la mesa política-, en el núcleo más fuerte de poder libertario están aferrados a una parte del articulado que molesta a los mandatarios provinciales y, por lo tanto, admiten que eso genera una situación de estancamiento en la previa de que se trate la reforma laboral.