Impacto en el transporte aéreo y ferroviario
A través de un comunicado, ATEPSA informó que se encuentra en «estado de alerta y movilización» y ratificó su decisión de sumarse a la huelga general. «Defenderemos los salarios, los puestos laborales y las condiciones de trabajo del sector», señalaron desde el sindicato, argumentando la necesidad de la medida.
En el ámbito ferroviario, los gremios La Fraternidad y la Unión Ferroviaria también anunciaron su adhesión al paro, lo que significará la suspensión total del servicio de trenes durante 24 horas. En el subterráneo, los metrodelegados alineados con la CTA anticiparon que reducirán las frecuencias del servicio, afectando el transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
Un nuevo paro en la gestión Milei
Este será el tercer paro general convocado contra el gobierno de Javier Milei desde su asunción en diciembre de 2023. La medida de fuerza se desarrollará el 10 de abril, mientras que el día anterior, la CGT realizará una movilización frente al Congreso de la Nación.
El paro se inscribe en un contexto de creciente tensión entre el Ejecutivo y las centrales sindicales, que rechazan las políticas de ajuste implementadas por la administración libertaria. La CGT sostiene que las reformas impulsadas por el Gobierno afectan los derechos laborales y el poder adquisitivo de los trabajadores, mientras que desde el oficialismo acusan a los gremios de obstaculizar el cambio de modelo económico que promueve Milei.
Con la adhesión de sectores clave del transporte, el paro del 10 de abril promete tener un alto impacto en la movilidad y la actividad económica del país.