Racing se desayunó con una pésima noticia durante la sesión de entrenamiento matutino. Valentín Carboni, el joven delantero que llegó recientemente cedido por Inter, de Italia, sufrió la rotura de ligamentos de la rodilla derecha, lo que le demandará una recuperación de al menos 8 meses. De esta manera, el atacante, que el 5 de marzo próximo cumplirá 21 años y llegó al fútbol argentino para buscar continuidad tras haberse recuperado de una lesión similar, ve cómo se esfuman sus posibilidades de pelear un lugar en la selección argentina para ir al Mundial.
Se trata de la misma lesión que padeció en octubre de 2024 durante una práctica con la selección argentina. Carboni había sido convocado por Scaloni para los encuentros de eliminatorias ante Venezuela y Bolivia, pero no pudo formar parte del equipo en ninguno de los encuentros, ya que durante uno de los primeros entrenamientos sufrió la grave lesión. En aquel entonces, Inter lo había cedido a préstamo a Olympique de Marsella, y sus buenas actuaciones habían impulsado a Scaloni a darle una oportunidad en la selección mayor. Carboni debutó con la selección en marzo de 2024 en un amistoso con Costa Rica y en junio formó parte del plantel que ganó la Copa América en Estados Unidos.
Una vez recuperado, Inter lo prestó a Genoa, donde pudo jugar varios partidos en el segundo semestre de 2025. Conocido el vínculo de Diego Milito con Inter, el club nerazzurro decidió cederlo para la temporada 2026 a Racing, con el fin de que tuviera continuidad y pudiera luchar por volver a la selección para lograr llegar al Mundial. Su adaptación al fútbol argentino no fue sencilla. Fue titular en los primeros tres partidos de la Academia en la Liga Profesional, que terminaron en derrotas. Para las dos fechas siguientes entró desde el banco y en los últimos dos encuentros no sumó minutos.
Carboni llegó a Racing hace un mes y se sumó a la pretemporada en Paraguay. Inmediatamente cayó bien en el grupo. Su compañero Gabriel Rojas lo bautizó “Bebote”, debido a la combinación de una cara de niño y un físico portentoso: mide 1,88m.
Hijo de Kely Carboni, un exfutbolista que hizo gran parte de su carrera en Lanús, se formó futbolísticamente en Italia, donde su padre viajó a trabajar. Acompañado por su hermano, Franco, Valentín fue fichado en inferiores por Inter. Si bien fue convocado alguna vez al Sub 17 de Italia, la AFA lo siguió de cerca y lo sedujo para que vistiera las juveniles de la Argentina.
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