Con personalidad para sostener la presión y eficacia para aprovechar sus oportunidades, Atlético de Madrid derrotó este domingo por 2 a 1 a Real Madrid en el Metropolitano y se acomodó en los primeros puestos de la Liga de España. El equipo dirigido por Diego Simeone construyó una victoria de peso frente a su histórico rival gracias a los goles de Alejandro Grimaldo, de penal, y Jonathan David. Antonio Rüdiger descontó sobre el final y le puso suspenso a un desenlace que parecía resuelto.
El encuentro tuvo un desarrollo cambiante. Después de un inicio con mayor protagonismo del conjunto de José Mourinho, Atlético fue creciendo con el empuje de Giuliano Simeone, la movilidad de Lee Kang-in y la presencia de Jonathan David en el área. Antes del descanso ya había inclinado la cancha a su favor, dominando la posesión y obligando a Courtois a intervenir en varias acciones de riesgo. Del otro lado, Vinicius dispuso de algunas aproximaciones, pero careció de precisión, mientras que Kylian Mbappé tuvo una participación discreta.
La jugada que modificó la tarde llegó en la segunda etapa. Giuliano Simeone encaró dentro del área y fue sujetado por Dean Huijsen cuando se dirigía hacia el arco merengue. Tras la revisión en el VAR, el árbitro sancionó penal y expulsó al defensor visitante. Grimaldo tomó la responsabilidad desde los doce pasos, esperó el movimiento de Courtois y definió con calma para establecer el 1 a 0. El lateral celebró con un particular gesto de golf ante una tribuna que ya intuía una jornada especial.
Con un hombre más, Atlético no bajó la intensidad. Encontró espacios, estuvo cerca del segundo tanto con un cabezazo de Cristian Romero y un remate de Julián Álvarez, y finalmente amplió la diferencia a través de Jonathan David. La acción nació desde una salida del Cuti y continuó con un centro preciso de Giuliano para que el canadiense definiera y dejara sin respuestas al arquero belga. Caso aparte el de Julián: en su ingreso en el segundo tiempo, cambió silbidos por aplausos de parte del público local gracias a su activa participación.
Cuando parecía que el clásico se cerraba sin sobresaltos, Real Madrid reaccionó. Bernardo Silva, recién ingresado, envió un centro exacto y Rüdiger conectó un cabezazo impecable para descontar y abrir un tramo final cargado de tensión. Simeone vivió esos minutos con evidente nerviosismo, mientras su equipo resistía los últimos intentos visitantes. El pitazo final desató el festejo rojiblanco: además de quedarse con el derbi, Atlético superó a Real Madrid en la clasificación, alcanzó el segundo puesto y quedó a cinco puntos de Barcelona. Como premio adicional, Giuliano Simeone fue elegido la figura del partido.