Kingston presentó en noviembre último un nuevo dispositivo de almacenamiento portátil, el Dual Portable SSD, que ya se vende en la Argentina y estuvimos probando.
El dispositivo retoma el diseño de los pendrives clásicos nacidos hace un cuarto de siglo y le agrega dos elementos clave para esta era: por un lado, incluye un chip SSD, lo que le permite una tasa de lectura y escritura de datos comparable a la de una memoria flash de un SSD externo: soporta USB 3.2 Gen 2 y logra velocidades de 1050MB/s de lectura y 950MB/s de escritura (es lo que dice el manual, y lo que logramos en forma sostenida al enchufarlo a un puerto compatible).
Esta velocidad es clave para mover archivos de gran tamaño: el dispositivo viene en capacidades de 512GB ($265.0000), 1TB ($380.000) y 2TB ($650.000). Por supuesto, es posible enchufarlo a una conexión USB más lenta, pero esto repercutirá en el tiempo que nos toma transferir archivos grandes.
La otra virtud del muy compacto Dual Portable SSD es que tiene dos conectores USB: uno USB-A en una punta (el rectangular tradicional) y un USB-C reversible en la otra. Esto asegura una compatibilidad completa con cualquier clase de dispositivos: computadoras viejas y modernas, smartphones y tabletas, consolas de videojuegos, televisores para cargar películas y videos, y mucho más.
Pesa 13 gramos, mide 71,8 x 21 x 8,6mm: entra en cualquier bolsillo y es una excelente opción para quienes necesiten almacenamiento compacto de alta velocidad, y que les asegure que la inversión seguirá vigente por mucho tiempo, pero que al mismo tiempo no limitará el acceso para una u otra generación de dispositivos.