Richard Shirreff, exsubcomandante supremo aliado de la OTAN en Europa, afirma que “no puede recordar un momento más peligroso en la geopolítica en su vida”. Hay un “creciente sentimiento en la comunidad militar occidental” de que la campaña “ya se ha escapado de control”, afirmó.
A su juicio, si Estados Unidos llegara a “verse atrapado” en una guerra terrestre en Medio Oriente, China y Rusia “no perderían tiempo” en aprovechar la situación, y Pekín podría “utilizar la oportunidad” para lanzar su “tan esperada invasión de Taiwán, quizás tan pronto como en 2027”.
Esa es también la opinión del historiador británico Anthony Glees, profesor emérito de la Universidad de Buckingham, para quien “la naturaleza del conflicto en Irán tiene ecos escalofriantes en la historia que podrían significar que el planeta está en medio de un conflicto global”.
Para Glees, el hecho de que Israel y Estados Unidos hayan decidido ir a la guerra es una señal para otras naciones que podrían decidir hacer lo mismo. El historiador también cree que la mentalidad de los líderes involucrados en los conflictos actuales es otra señal, así como el “compromiso” de Trump de continuar con las intervenciones.