MONTEVIDEO.- A las ya conocidas múltiples facetas de Wanda Nara se suma ahora la de actriz de cine. El 22 de octubre estrena ¿Querés ser mi hijo?, una comedia llena de amor, infidelidades y mentiras, que coprotagoniza junto a Agustín Bernasconi, Jean Pierre Noher y Charo López, bajo la dirección de Hernán Guerschuny. LA NACION fue uno de los medios invitados a presenciar una jornada de rodaje del otro lado del Río de la Plata un viernes de mayo y conversar con sus protagonistas. “Esta película tiene que ver con la libertad que te da poder realizarte como mujer con lo que te gusta, sin importar lo que haga tu pareja. Y en este último tiempo elegí un poco ese camino parecido al de Lucía: trabajar, hacer lo que me gusta y que eso me saque de mi comodidad”, afirma sobre el desafío de prepararse a contra reloj para debutar en la pantalla grande.
Las gotas de lluvia caen sobre la piscina del hotel boutique de la capital uruguaya, cuya sala principal fue transformada en la exclusiva casa de campo en la que transcurre parte de la película. En la entrada se mezclan algunos huéspedes con los técnicos que preparan el set para las próximas 12 horas de rodaje. Pero el sonido exterior no interfiere con la dinámica del interior: afuera llueve, adentro hay sol. La magia del cine… Parte del elenco ya está en posición. Luego llega Agustín Bernasconi y unos minutos después, Wanda Nara. Sobre su vestuario lleva su característica bata blanca de Hello Kitty y la acompañan su asistente, su peluquero y maquillador, quienes durante toda la jornada van a retocarla una y otra vez y a tener a mano su bebida energizante y su gaseosa. Hace un saludo general, sube las escaleras de madera que rechinan y se ubica en el entrepiso donde se desarrolla la escena. Incluso, fiel a su estilo, deja a todos con el corazón en la boca cuando arroja su celular desde las alturas, pero, por suerte —o práctica—, está su asistente Natt Córdoba para agarrarlo.
¿Querés ser mi hijo? sigue la historia de Lucía [Nara], una mujer de 42 años que, tras descubrir que su pareja le es infiel, regresa a su departamento de soltera y le pide a Javier [Bernasconi], su vecino de 23 años, que se haga pasar por su hijo para ayudarla a conseguir el trabajo de sus sueños.
La primera escena del día transcurre en la casa de campo del potencial jefe de Lucía, en la que debaten sobre un partido de fútbol que ven en televisión y ella sorprende a todos con sus conocimientos en el deporte y, al mismo tiempo, mostrando su costado más vulnerable respecto a su infancia. “Hay cosas de la realidad en la película”, comentaba el elenco antes de comenzar la jornada.

“Acordate de que sos un amigo más del truco”, le dice Pablo Ini, director de casting y coach actoral, a Nara. Ella escucha las indicaciones y correcciones mientras repasa internamente el guion e intenta disimular su resfriado. “¿Cómo quedó Hernán?”, pregunta luego de una de las tomas y se acerca al monitor para verlo con sus propios ojos.
Hay una clara evolución actoral conforme pasan los minutos. Guerschuny levanta el pulgar cuando lo que hizo estuvo bien e Ini asiente con la cabeza en señal de orgullo. Es una dinámica casi familiar que se gestó en tiempo récord. Y es que de entrada todos se movilizaron hacia un mismo lugar y la alentaron y ayudaron para que, sin tener experiencia previa, pudiera actuar.
De la conducción a la pantalla grande
Wanda Nara define su incursión actoral con la palabra “esponja” porque para ella absolutamente todo es una novedad. “Creo que soy la única que no había hecho cine. Fue un desafío enorme y me lo tomé con mucha responsabilidad”, asegura. En diciembre de 2025 le ofrecieron debutar en una producción cinematográfica española con un papel menor, pero tres meses después, la propuesta se cayó. Al día siguiente de conocer esta noticia, recibió una llamada de Pablo Ini, que llevaba tres años intentando llevarla al cine, con un “proyecto que calza perfecto con vos”.

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“Yo veía que Lucía estaba en todas las páginas y le decía que era imposible, que no iba a poder memorizar todo. Pero cuando leí el personaje, me encantó y dije: ‘Este es el sueño de cualquier actriz consagrada’. No podía creer que se había caído lo otro, que era un papel más chiquito. Ahí pensé: ‘Todo pasa por algo’”, responde ante la consulta de LA NACION sobre por qué decidió que este fuera su debut en la pantalla grande. “Lo que más me atrapó es que es una remake de una película mexicana [¿Querés ser mi hijo?, de 2023] y, cuando la vi con mi hija Francesca y mi hermana, me quedé hasta el final y eso me llamó la atención porque me cuesta mucho terminar de mirar algo. El mensaje que me dejó me encantó y eso me ayudó a decidir”, agrega.
Tras aterrizar de sus vacaciones en Japón, tuvo su primer encuentro con Ini y, con jet lag incluido, se pusieron a leer el texto. Él se dio cuenta de que no tenían chances de llegar con el tiempo, así que decidió usar “caminos no tradicionales” para “transformarla en una actriz de cine en dos semanas”. “El desafío era básicamente lograr que se diferenciara de ‘Wanda’ o que apareciera la Wanda actriz que ni el mundo ni ella misma conocían”, explica el coach. Fue estricto y le dio tareas diarias: ver películas, hacer ejercicios de respiración y relajación, trabajar en la entonación, leer en neutro, despegarse de los agudos y aprender a abrazar los silencios. “Me estuvieron rechazando cuatro publicidades en todo este período porque era otra Wanda. Iban para atrás y volvían los textos, porque era otra voz”, reclama la conductora. Todo ese trabajo iba a decantar días después, cuando comenzaran el rodaje de tres semanas en Montevideo.

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La química entre los personajes
Para encontrar al protagonista masculino, hicieron un casting entre 60 candidatos. Buscaban a alguien “carismático y atractivo” y eligieron a Bernasconi, que, además de regresar a la actuación después de una década dedicada a la música, está haciendo su debut en cine. Al principio, la única información que le dieron fue que trabajaría con “una figura muy conocida”. “Me sorprendió cuando me dijeron que era ella porque nunca había actuado, pero creo que eso también me dio una cuota de entusiasmo, del desafío de decir: ‘Bueno, ¿cómo va a suceder todo esto?’. De entrada nos dimos cuenta de que iba a suceder algo lindo, pero para eso necesitábamos de mucho ensayo”, sostiene.

“El primer día que lo conocí a Agus me dio vergüenza. Creo que hasta me puse tartamuda porque me miraba y pensé que se había ido repreocupado”, revela la conductora. Frente a esto surge la pregunta del millón: ¿se conocían desde antes de empezar a grabar? Según ella, solo “de lo social, de verlo en eventos”. Tras el primer encuentro, llamó a Ini para preguntarle qué le dijo Bernasconi. ¿La respuesta? “Que está disponible para ensayar todo el tiempo que sea necesario”, comenta entre risas.

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En la producción de Amazon MGM Studios, IP4, Zeppelin Studios, Cimarrón Cine, Film Suez y Telefe Studios, la dupla interpreta a dos vecinos que pasan de fingir ser madre e hijo a convertirse en amantes y replantearse sus sueños y aspiraciones. Como la elección de los protagonistas se hizo por separado, les tocó construir la química de cero, lo cual no fue sencillo. “Hoy somos una familia, pero la fuimos armando”, dice Ini. Después de cada pasada, ella mira a su coprotagonista a la espera de su aprobación y esa camaradería que encontraron se refleja en los chistes en el set y en las papas fritas que ella le roba de su plato durante el almuerzo.
Escenas íntimas
Para la conductora, grabar el primer beso fue lo más difícil. “Estaba renerviosa porque él es actor y yo no. Me decía que el beso iba a ser lo menos importante, pero la escena era muy fuerte y yo sentía que iba a llegar y no iba a poder seguir. Fue tremendo. Fue una traba que tuvimos. Le decía: ‘creo que no sé besar, porque nunca me filmé besando. ¿Para qué lado pongo el cuello…?’. Le transmitía a él todas mis inquietudes”, enfatiza.

La noche anterior a filmarlo fueron a cenar con todo su equipo y ella reveló todas sus inseguridades. “Estaba acelerada y en un momento se levanta una chica que estaba en la mesa de al lado, me saluda y me dice: ‘que te vaya bien mañana con tu primer beso con Agus’. ¡Todo el restaurante había escuchado que yo estaba repreocupada!”, comenta. “Y lo que se viene… ¡Una jornada completa de sexo!”, agrega el director.
Al momento de la entrevista, falta menos de una semana de rodaje y aún no grabaron las escenas más íntimas, aunque sí tuvieron ensayos y trabajaron con una coach de intimidad con la que mantuvieron charlas tanto en privado como en conjunto, que resultaron muy beneficiosas para ambos. “Está bueno porque siento que es superimportante en este tipo de escenas un poco más jugadas, para estar todos cuidados, tranquilos, tener en claro qué vamos a filmar, qué se va a ver, qué permitimos que se vea…”, remarca el cantante.
Lucía por Wanda
Hernán Guerschuny no conocía a Wanda Nara antes de la película. De hecho, se reconoció “poco consumidor de ella”. “Me tuvieron que contar cosas que sabía todo el mundo y yo no”, dice entre risas y asegura que se topó con una persona “predispuesta y cero neurótica”, frágil y divertida, que no duda y confía en su equipo. De entrada, supo que su misión era “recuperar cosas que todos creen conocer de ella, pero en realidad no conocen”. “Todo el equipo de Wanda entendió que estábamos construyendo un personaje y contando una historia, que no íbamos a poner siempre a la Wanda excepcional y con filtros. En el cine, uno accede a través de la mirada al alma del personaje y encuentra una belleza más allá de la exterior. Al confiar ella en contar esta historia, se accede a una empatía con el personaje que no tiene que ver con la belleza exterior”, reflexiona.

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Y sobre esto, para Nara verse sin filtros y resignar su perfil favorito fue costoso, pero reconoce que era necesario para contar la historia. Y directa o indirectamente es imposible que la ficción y la realidad no resuenen e incluso amenacen con mezclarse. “Tuve situaciones muy similares a las que vive Lucía, que está con un hombre muy narcisista y se la ve un poco reprimida. Yo estuve casada dos veces y, a veces, dejás un poco postergados tus sueños para complacer a otro y, sin darte cuenta, vas avanzando y estás metida en una vida muy alejada de lo que era tu esencia. Eso le pasa a ella”, reflexiona. Incluso admite que la primera vez que se puso el vestuario de su personaje y se vio en el espejo se quebró: “Fue fuerte verme así vestida, muy de señora. Me agarró una angustia y me largué a llorar y no podía parar. Sentí algo de algún momento de mi vida en el que quizás estaba o muy contenida o muy vestida para complacer a otros y no era yo”.

¿Siente presión frente a las repercusiones de su debut actoral? No, más bien adrenalina, esa misma que la motiva y la lleva a seguir en MasterChef Celebrity Argentina (Telefe), a renovar su línea de cosméticos y aceptar nuevas publicidades.
LA NACION le pregunta qué la impulsa a hacer tantas cosas al mismo tiempo, y ella mira para atrás y reflexiona: “Lo que tiene mi personalidad es que parece que todo me c… un huevo, pero no es así. Tengo los mismos problemas que todos o peores, pero le doy a las cosas la propiedad que tienen y mis cosas importantes son cinco: mis hijos. Tenemos salud y puedo trabajar. ¿De qué me voy a quejar? ¿De qué estoy cansada porque trabajé mucho? Al contrario, lo valoro porque cuando era chica hacía casting y quizás no quedaba y, por eso, hoy me cuesta mucho decir que no porque siento que estoy rechazando algo por lo que en su momento rezaba o prendía una velita. Si lo más importante que tengo está bien, lo demás se acomoda solo o no merece mi preocupación. Por eso, no gasto mucho en psicólogos; lo resuelvo más fácil. Me maquillo solo para trabajar y descanso haciendo las cosas normales con mi familia o amigos”.
¿Hay Wanda Nara en el cine para rato? Guerschuny asegura que dará una grata sorpresa y ella afirma que ya recibió propuestas. “Yo siento que si uno se prepara con la gente correcta y lo encara desde la responsabilidad, se puede hacer cualquier cosa. Debutar con un protagónico tan importante es, la verdad, mucho más de lo que yo me hubiera imaginado o esperado. Entonces, a veces digo que hay que tener cuidado con los sueños porque se hacen realidad”. ¿Qué anhela ahora? Hacer una película de terror. “Siento que es más fácil que esto”, cierra entre risas.