El histórico café y restaurante porteño Esquina Homero Manzi, ubicado en San Juan y Boedo, enfrenta una deuda millonaria que podría llevarlo a su cierre tras un fallo de la Justicia laboral sobre una demanda iniciada por exempleados del local. “Es impagable”, remarcó uno de los responsables del lugar.
El conflicto empezó durante la pandemia, cuando dos bailarines de tango que prestaban servicios en el bar se consideraron despedidos por la pausa en las actividades que representó la cuarentena e iniciaron una demanda contra la sociedad anónima Boedo Sur, administradora del Homero Manzi.
Según contó a LA NACION Gabriel Pérez, uno de los dueños del local, los demandantes se encontraban fuera del país durante ese período dado que hacían giras en cruceros y distintas ciudades europeas.
El fallo de primera instancia dictó inicialmente una condena de $2.654.020 para cada uno de los actores, pero el cálculo de intereses y las multas elevaron la cifra a $220 millones, de acuerdo con Pérez.
“Este monto para nosotros es absolutamente impagable, y no tiene nada que ver con la suma original, de aproximadamente dos millones de pesos. Por eso le pedimos a la Justicia que nos escuche e imponga algo razonable“, detalló.
“Los bailarines que hacen los shows en el local suelen trabajar también en el exterior. Nosotros les permitimos esos viajes y cubrimos los baches porque sabemos que les es muy beneficioso por el tipo de cambio y el nivel de salarios que se pagan en Europa. Ambos, al empezar la pandemia, estaban de viaje”, insistió el dueño del comercio.
“Esto no solo nos afecta a nosotros como gestores, sino que también dejaría sin sustento a las familias de los 40 empleados en relación de dependencia que tenemos actualmente e impactaría en las más de 200 personas que están involucradas en la cadena de proveedores”, sostuvo.
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