Para alivio de Lula, el pedido de Flavio Bolsonaro de anular la segunda vuelta perdió fuerza a pocas horas de anunciado. Según la prensa brasileña, entre los ministros del Tribunal Superior Electoral (TSE) y del Supremo Tribunal Federal (STF) predomina la idea de que no hay elementos para invalidar los comicios.
Al anunciar la victoria de Lula el domingo por la noche, el presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, aseguró que la extensión del horario de votación, dispuesta tras denuncias de problemas en el transporte público, no alteró el escrutinio. El tribunal también calificó de “falsa” la afirmación del senador de que sus fiscales habían sido retirados de la sala de seguridad, y aclaró que ese espacio no está abierto a visitas.
Los números tampoco acompañan el reclamo. Lula obtuvo 64,2 millones de votos frente a 59,8 millones de Flavio, una diferencia de unos 4,4 millones. Según un relevamiento del portal g1 basado en los registros de las urnas electrónicas, después de las 17 se emitieron 35.521 votos, apenas el 0,81% de esa ventaja. Además, la propia campaña de Flavio había pedido al TSE que se extendiera el horario de votación hasta las 19 en municipios de cinco estados: Minas Gerais, Rio Grande do Sul, Paraná, Santa Catarina y San Pablo.