Tras el crimen, Alejandra Sofía, el sindicado homicida de Aixa Mili, durmió en una zona de “monte”, en el límite entre los partidos bonaerenses de Tigre y Escobar. Estuvo oculto entre la vegetación. Pero finalmente fue atrapado por detectives de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en la casa de su abuela y en las próximas horas será indagado por la fiscal Mariela Miozzo, funcionaria judicial a cargo de la investigación.
Para atrapar a Sofía fueron clave las imágenes de las cámaras de seguridad aportadas por la Municipalidad de Tigre que captó al sospechoso después del homicidio de Mili, de 20 años, y el rastrillaje que hizo el personal policial, coordinado por el comisario general Lucas Borge, jefe de la Superintendencia de Seguridad Región AMBA Norte I de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
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