Su tarea de “contraofensiva” digital quedó eclipsada, en las últimas semanas, por la frenética actividad del Presidente, quien en tiempos de interna abierta entre karinistas y caputistas se encarga personalmente de confrontar e intentar desmentir artículos, tomas de posición y editoriales publicados por distintos medios y periodistas, la mayoría de las veces incluyendo insultos hacia los autores de las notas.
En principio, el Presidente utilizó hoy sus redes sociales para la confrontación con los medios, cumpliendo –a su manera- con la consigna de “combatir la desinformación brindando más información”, de la cuenta controlada por Carreira.
Así ocurrió, por ejemplo, en los calificativos presidenciales en los que calificó de “basura inmunda que vive operando” en referencia al editorialista de LA NACION, Carlos Pagni, y uno de los gráficos con los que ejemplificó, en su programa televisivo, la caída del salario real durante su gestión. “No odiamos lo suficiente a los periodistas” fue la frase con la que intentó deslegitimar esa y otras publicaciones de otros periodistas del diario como Martín Rodríguez Yebra y Jorge Liotti, durante el fin de semana.
Otra andanada de tuits presidenciales, en las últimas horas, tuvieron la intención de “desmentir” desde Israel distintas “operaciones” que describían el frío vínculo del Gobierno con la Iglesia, reflejado en distintos artículos periodísticos.