Afortunadamente, Lionel Scaloni no es Raymond Domenech, DT de Francia en Sudáfrica 2010, y no tiene teorías astrológicas que desaconsejen llevar al Mundial a jugadores nacidos en Escorpio. Es el signo, por ejemplo, de Pablo Aimar, su mano derecha en la selección. Bajo mucha presión, decía Domenech, los escorpianos pueden ser de naturaleza “destructiva”. Por esa razón, echó a cuatro escorpianos cuando dirigió a Olympique Lyon y excluyó también al atacante Robert Pires de Sudáfrica.
Domenech evitaba además centrales de Leo. Cáncer y Libra, decía, no eran buenos para la convivencia y Aries no debía armar sociedades tácticas con Escorpio. Signos de agua como Piscis, en cambio, eran pura confianza. No pareció el caso de Nicolas Anelka, el atacante que lo insultó brutalmente en pleno partido contra México. La crisis que cuenta el documental “El Autobús”, de Netflix, sobre la selección que había llegado a Sudáfrica como campeona mundial y terminó en huelga y eliminada en primera rueda. Anelka es pisciano.