Apple dice que rediseñó Siri para integrar la nueva versión, llamada Siri AI. Funciona igual que antes, pero más al estilo de ChatGPT o Gemini: tiene su propia app, puede conversar con el usuario (en vez de responder una pregunta por vez), buscar información online y realizar acciones en nombre del usuario.
Al igual que con otras IA, las consultas no necesitan ser super estructuradas, sino que son capaces de comprender la intención del usuario aún si no fue particularmente claro. También entiende elementos de contexto indefinidos (ayer, la semana pasada) y acceder a múltiples aplicaciones en el teléfono.