El brote de hantavirus comenzó por una pareja neerlandesa que había realizado un extenso recorrido por la Argentina y países vecinos. El hombre murió a bordo del crucero el 11 de abril y su esposa descendió del barco el 24 de ese mes en Santa Elena. Luego, se trasladó en avión hacia Sudáfrica, donde mostró síntomas en el trayecto. Murió días después en un hospital en Johannesburgo.
Desde entonces, se inició una investigación que, por el momento, registra cinco casos confirmados y otros sospechosos. Desde la OMS señalaron que se trata de la cepa Andes, presente en América Latina y la única donde se documentaron casos de contagio entre personas.
La OMS inició el rastro de los pasajeros que compartieron el vuelo desde la isla de Santa Elena hasta Johannesburgo, donde viajaban más de 80 personas para identificar contactos estrechos. En paralelo, hay un operativo sanitario en torno al crucero, donde tres pacientes fueron evacuados en las últimas horas. Dos de ellos fueron trasladados con síntomas y uno por ser considerado contacto estrecho. Por el momento a bordo del buque no hay nuevos casos sintomáticos, pero los pasajeros están bajo monitoreo médico permanente.
Ante este escenario, el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus pidió a la Argentina y Estados Unidos que “reconsideren” su salida del organismo. “Pueden ver lo importante que es la universalidad para la seguridad sanitaria, ya que a los virus no les importa nuestra política, ni nuestras fronteras, ni todas las excusas que podamos tener”, señaló en una conferencia de prensa.