El 15-O se presentaba como un desafío significativo para el Gobierno, pero, al final, con mucho esfuerzo, varias concesiones de último momento y algunos aportes exógenos clave, se llevó dos imágenes triunfales. Adentro y afuera del Congreso.
Bajo la superficie, no obstante, quedan abiertas demandas insatisfechas, logros costosos para el oficialismo y varios interrogantes sin respuestas. Pero eso quedará para más adelante y es parte del tacticismo extremo al que ha apelado últimamente la Casa Rosada para sortear complicaciones. Por eso, este miércoles funcionarios y propagandistas libertarios festejaron en las redes sociales y medios de comunicación lo sucedido.