Tesla presentó finalmente la nueva generación del Roadster, su deportivo 100% eléctrico, con una demostración que incluyó maniobras aéreas, desplazamientos boca abajo y una aceleración de 0 a casi 100 km/h en menos de un segundo. El evento se realizó en las instalaciones de pruebas de SpaceX, en McGregor, Texas, y permitió conocer un prototipo completamente rediseñado del modelo que la compañía había anunciado originalmente en 2017.
Durante la presentación que se transmitió en vivo, el Roadster ascendió por una enorme rampa curva hasta quedar completamente invertido, se desprendió de la superficie, giró en el aire y aterrizó de manera controlada sobre sus ruedas. Posteriormente, realizó otra maniobra aérea para sobrevolar una fila de cinco vehículos de Tesla, entre ellos el Cybertruck, el Model 3 y el camión eléctrico Semi.
La demostración fue posible gracias a una tecnología desarrollada conjuntamente por Tesla y SpaceX, la empresa aeroespacial que también dirige Elon Musk. Se trata de un sistema que combina ventiladores eléctricos para generar adherencia con propulsores de gas a alta presión, capaces de impulsar el auto y controlar su posición mientras se encuentra suspendido en el aire.
“Básicamente puede volar como un cohete. Puede hacer giros y acrobacias increíbles”, aseguró Musk durante la presentación. Cabe aclarar que como se observa en el video, las maniobras exhibidas fueron desplazamientos aéreos breves y controlados, no vuelos sostenidos como los que puede realizar una aeronave.
Cómo funciona la tecnología que le permite “volar”
El Roadster incorpora un sistema de succión integrado en la parte inferior de la carrocería. Mediante ventiladores eléctricos y elementos aerodinámicos móviles, extrae el aire que se encuentra entre el vehículo y la superficie, generando una diferencia de presión que aumenta considerablemente la adherencia.
Según explicó Lars Moravy, vicepresidente de Ingeniería de Vehículos de Tesla, el sistema puede generar una fuerza de succión equivalente a 2 g, suficiente para mantener el vehículo adherido incluso cuando circula boca abajo.
La segunda tecnología, derivada de soluciones utilizadas por SpaceX, consiste en propulsores que expulsan gas comprimido a muy alta presión. Estos dispositivos permiten generar un impulso adicional para acelerar y, en la configuración más extrema, despegar momentáneamente del suelo, modificar la orientación del automóvil y controlar su aterrizaje.
Durante el evento, Moravy detalló que el prototipo cuenta con diez propulsores alimentados por depósitos capaces de almacenar unos 250 kilogramos de aire comprimido. El sistema no requiere combustibles convencionales de cohetes, ya que utiliza gas almacenado a presión y puede volver a presurizar sus depósitos.
Por el momento, Tesla no informó cuánto tiempo puede permanecer el vehículo en el aire ni qué distancia podría recorrer utilizando exclusivamente sus propulsores. Las pruebas se realizaron sin ocupantes humanos y todavía quedan pendientes las autorizaciones necesarias para utilizar estas tecnologías fuera de entornos controlados.
De 0 a casi 100 km/h en menos de un segundo
Además de las maniobras aéreas, otra de las características que destacó la compañía fue la capacidad de aceleración del nuevo Roadster. Durante el evento, el prototipo pasó de 0 a 60 millas por hora, equivalentes a 96,6 km/h, en apenas 0,81 segundos, según la medición exhibida por Tesla.
El registro fue obtenido con la asistencia de cuatro propulsores traseros, que complementan el trabajo de los motores eléctricos y permiten incrementar considerablemente la fuerza de aceleración.
En cuanto a la velocidad máxima, Tesla aseguró que el nuevo Roadster podrá superar los 370 km/h, aunque esa prestación no fue demostrada durante el evento. Musk planteó incluso la posibilidad de alcanzar la mitad de la velocidad del sonido, una cifra cercana a los 615 km/h, como uno de los objetivos del desarrollo.
El deportivo también incorpora aerodinámica activa, con elementos móviles que modifican la circulación del aire según las condiciones de manejo. Entre ellos se encuentra un alerón trasero retráctil, capaz de variar su posición para aumentar la adherencia o reducir la resistencia aerodinámica.
En términos de diseño, la nueva generación presenta una carrocería más angulosa, puertas de apertura tipo mariposa y un habitáculo de dos plazas, con instrumental digital y volante de tipo yoke, similar al utilizado por otros modelos de la marca.
Cuándo llegará al mercado
Tesla anticipó que el Roadster se ofrecerá en tres configuraciones, denominadas Performance, Thrust y Rocket. Esta última contará con una sola plaza y con el sistema completo de propulsores que permite realizar maniobras aéreas. Por el momento, no tiene autorización para circular por la vía pública.
El propio Musk reconoció las dificultades regulatorias que podría enfrentar el proyecto. “No es necesariamente un auto optimizado para la seguridad”, afirmó, aunque sostuvo que la intención es ofrecer un vehículo que los clientes puedan adquirir y utilizar, sujeto a las autorizaciones correspondientes.
Respecto de su comercialización, el empresario anunció que la producción comenzará en 2028, sin precisar cuándo se concretarán las primeras entregas ni cuáles serán los precios definitivos.
El nuevo plazo llega después de sucesivas postergaciones. La segunda generación del Roadster había sido presentada originalmente en noviembre de 2017, con la promesa de iniciar su fabricación en 2020. Casi nueve años después de aquel anuncio, Tesla mostró un prototipo funcional con un diseño renovado y tecnologías que no formaban parte de la propuesta inicial, aunque todavía deberá trasladar esas capacidades a un modelo de producción.